Ácido tánico y vitamina C
La cuestión principal en el uso de un principio activo es conseguir mantener sus cualidades antioxidantes, manteniendo al mismo tiempo su eficacia sin degradarlo. Habitualmente, mantener un principio activo como la Vitamina C es una manipulación que requiere la adición de conservantes no naturales o la transformación de la Vitamina C, algo que no queríamos hacer ya que nuestro deseo es preservar el rendimiento natural del principio activo.
Ante este problema, nuestro médico Alfred Marchal se inspiró en la evolución de la vitamina C en su medio natural. Descubrió que era posible combinar las propiedades del ácido tánico con las de la vitamina C y que esta asociación de principios activos permitía estabilizar la vitamina C de forma natural en una concentración aún sin igual.
Nuestra inspiración se basa en la vitalidad y resistencia de la naturaleza frente al paso del tiempo. Imaginamos no sólo tratamientos de medicina estética de vanguardia sino también moléculas antienvejecimiento exclusivas capaces de proteger la piel de las agresiones externas preservando su juventud.
Hoy en día, lo que integramos en cada uno de nuestros sérums, en cada una de nuestras cremas, es un concentrado de innovación. Cada uno de nuestros productos es el fruto de varias décadas de investigación, sobre el dominio de los principales principios activos.
Lo que hacemos es simplemente estudiar lo que la naturaleza nos ha dado para frenar los signos del envejecimiento en nuestra piel.